Seleccionar página

En unos días será mi cumpleaños, uno más que celebraré como el primero o como el último, sea como sea, será único, irrepetible. En este voy a encontrarme con viejas amistades, que compartirán conmigo sus risas y cariño. Yo, por mi parte les tengo preparada una lluvia de estrellas, qué mejor regalo para celebrar un cumpleaños. La naturaleza me regaló el privilegio de nacer en un mar de estrellas, qué gran suerte, no imagino mejor escenario para venir al mundo, lo de nacer en la Aldea, mi pueblo, ya es de otra galaxia.

La vida se compone de momentos, unos mejores y otros no tan buenos, pero son los momentos buenos los que nos marcan los tiempos. Mi padre, don Víctor, siempre dice que recordar es volver a vivir, cuánta razón lleva, el cerebro cuando recuerda vuelve a construir el recuerdo, una y otra vez, añadiendo cada vez un color, sonido o sensación tomada de la experiencia vivida a posteriori, pero que encaja perfectamente para nosotros, así cuando comentamos con una persona que vivió la experiencia con nosotros, vemos que es diferente a como la recordamos en nuestra mente. Así es la vida, como la vive cada uno más los accesorios que añadimos cada cual, tomados de la propia vivencia.

Sólo se vive una vez, eso dice la canción, si así fuera, quiero vivir ésta disfrutando cada sorbo como único, apreciando los matices del color de cada momento, disfrutando de cada sonido, cada voz amiga, sintiendo todas las emociones, buenas y no tanto, que de dolor también se aprende. Quiero conocer nuevas mentes, diferentes culturas y formas de transitar los caminos, surcar mares en calma o con tempestad. He tenido la suerte de vivir con salud, pletórico de fuerzas, rebosante de ilusión y también mis zonas erróneas, mis miserias y penurias, mis miedos y fantasías, mis subes y bajas, cómo no, mi armonía. Algunos quiero y no puedo, he tropezado y me he levantado, frustrado y soñado que siempre podría, deseado crecer y ser joven y llegar, ahuyentar ciertas fieras que en mi mente existían. Amar sin reparos, sin temor ni engaño, renunciar sin culpa, vivir otras vidas, cada día desear ser mejor, encontrar la palabra justa para sanar otras almas, ser justo y elegante por dentro, que no me hagan falta mentiras.

Me gustaría volver a nacer con el conocimiento de ayer, pero no cualquiera, el profundo, el trascendental, el que se impone cuando uno está hundido, ese que te hace reflexionar sobre todo y te da la posibilidad de verle otro sentido a la vida. Ese que te hace ver una posibilidad cuando todo está perdido, el que dice sí, cuando el mundo dice no y no hay salida. El que te empuja cuando no puedes andar y te levanta una y otra vez, te lleva a el FiestoRon , te hace mirar hacia el cielo y disfrutar de una lluvia de estrellas que el universo te regala porque cumples años precisamente en este día.