Seleccionar página

Me llamo Gustavo León, hace 8 años que vivo con ELA. Puestos a ser positivos,  llevo 3 años de regalo, y puestos a ser aún más positivos, esta es una experiencia única.  Puede que parezca frívolo al afirmarlo,  pero,  si algo te da la ELA, es libertad para pensar y decir lo que te plazca, sin ofender a nadie. Pues obrar de manera ecológica es una máxima que me impongo. Mi aventura empieza con cuarenta y tantos años, tengo una estabilidad económica, una carrera con bastante éxito y una familia que me colma, entonces aparecen unos síntomas que empiezan a preocuparme, unas fasciculaciones, como unos movimientos espasmódicos, en mi bíceps izquierdo, cosa que achaco al estrés, pues soy médico de urgencias, además de tener una consulta privada que va muy bien.

Como médico,  me preocupo por mi salud, como bien, hago ejercicio físico con la regularidad que mi profesión me permite y no tengo hábitos tóxicos, salvo el estrés.

Pero en mi interior, algo me dice que no estoy bien. Consulto con algunos colegas de profesión, ninguno especialista en neurología, tratando de encontrar algo que me indique que la alarma que suena en mi cabeza, es solo una tontería, que es producto del trabajo y que se me pasará. Acudo al hospital, con la ayuda de una buena amiga, me presenta a un neurólogo al cual le cuento mis síntomas y mi preocupación porque fuera ELA. Entre bromas, me reconoce que la enfermedad  es complicada de diagnosticar y que no me preocupe. Que suelen darse por estrés muchos síntomas, no me tranquiliza en absoluto, ya tengo claro mi diagnóstico y he aquí mi gran tremendo error,  yo mismo me diagnostiqué.

El resto, ya es historia. Una historia que voy a reflejar en este Blog, que hemos llamado Mi Vida Con ELLA

Cuéntame algo en: doctorgustavoleon@gmail.com

Sueños de Colores V. ( La paradoja.)

El tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos, en el camino han quedado recuerdos, vivencias que han pasado a formar parte de lo que somos ahora. En el baúl de la memoria se van acomodando todos y cada uno de los actos que hicimos y las personas que nos acompañaron en...

leer más

Sueños de colores III. (El Mambí)

Amanecía en la Habana, el gallo del vecino me decía que ya era hora, mis tripas rugían por comer cualquier cosa. Me dirijo a la ducha, mi cuerpo agradece la ducha templada, tengo que comer ya, el pan tipo hamburguesa del día anterior huele a fermentado porque no lo...

leer más

Sueños de Colores II. (El comedor y el negro)

Cada sueño tiene su color, el mío era, en mi cabeza, rojo sangre, rojo amor. Cuando uno crea un sueño, normalmente no está solo, suele enriquecer la visión con la presencia de otras personas, el mío, sin amor, no hubiera sido posible. Cuando partí hacia el Caribe, no...

leer más

Sueños de colores

Soñar no cuesta nada, todos tenemos unos sueños por cumplir, aquellos que nos impulsan a hacer todo lo posible para lograrlos. Hace mucho tiempo yo tuve un sueño, de esos que no se cuentan hasta que estás cerca, por miedo a no alcanzarlo. Yo soñé y mi sueño se...

leer más

Esclavos del verbo.

“Por tus palabras vives y por tus palabras mueres” La esclavitud del verbo es patente en nuestras vidas, solo que no somos conscientes hasta qué punto. El verbo nos define y nos limita. Cada vez que usamos el verbo, nos estamos definiendo de una manera tan profunda...

leer más

Canción para Maryela

Andaba yo rumiando una canción para Maryela, cuando se me vino a la cabeza quien podría ponerle música a mis pensamientos. Un viernes cualquiera como tantos, yo había salido con mis amigos como cada viernes, entonces apareció el, yo, que soy de los que no creen en las...

leer más

Año Nuevo.

Acaba un año y empieza un nuevo ciclo, como siempre, como nunca, nos hacemos propósitos para el año entrante, que muchas veces no cumplimos, transitamos con automático avance por la vida pensando que mañana tendré otra oportunidad para provocar el cambio que tanto...

leer más

Vivir sin aire.

Como quisiera poder vivir sin aire… Pero no puedo, siento que muero, me estoy ahogando sin saber…. Si para  algo no estaba preparado es para vivir sin aire, en ese trance me tiene ahora Maryela, mis músculos se agotan, todos, incluyendo los respiratorios. Quizás sea...

leer más

Caos.

Nadie quiere sanar. Sanar conlleva mucho trabajo y tiempo. Así de claro lo veo, me incluyo en el lote. Sanar, no tiene nada que ver con curarse o aliviarse, es mucho más, sanar conlleva una transformación esencial, sanar implica cambiar, dejar de ser aquél que enfermó...

leer más